• Reciba asesoría profesional para determinar el valor adecuado del canon de arrendamiento.
  • Promoción del inmueble por los medios más efectivos.
  • Tener los más altos estándares de calidad y tecnología en la selección del inquilino/arrendatario que ocupará su inmueble.
  • Contar con contratos de arrendamiento bien elaborados que prevengan poner en riesgo su patrimonio.
  • Evite desgastes en la entrega y devolución de su inmueble y en el cobro mensual del arriendo.
  • Facilidad en la administración del inmueble, en caso de reparaciones y daños.
  • Reciba el valor del arrendamiento mensual pague o no el inquilino.
  • De ser necesario, cuente con abogados expertos quienes se encargaran de llevar los procesos jurídicos sin ningún costo y sin verse involucrado.